Lic. Javier Galindo Huerta

Lic. Lic. Javier Galindo Huerta
Lic.

¿Cómo recuerdas tu experiencia como alumno en la Prepa UP?
Muy cálida, desde luego con altibajos, pero con cosas muy buenas. Fui afortunado: el Gallo me coordinó dos años, y luego, Enrique Tovar. Yo era inquieto y disfrutaba estar con mis amigos;
después me enfoqué en materias que me gustaban. Recuerdo con mucho cariño el trato con el que los coordinadores te guiaban: te aconsejaban sin imponer, proporcionándote pequeñas
recomendaciones que te hacían madurar. Fueron los mejores tres años de mi vida escolar.

¿Cuáles cosas descubriste que eran buenas en la Prepa, hasta después de haberla cursado?
La importancia de las pequeñas reglas que al principio parecen muy estrictas, pero que después agradeces: orden, tono humano, imagen... En segundo lugar, te decía, el trato de los profesores
pero sobre todo coordinadores.En tercer lugar —y es algo que continúa—, el ambiente; hay gente que no lo entiende porque no está aquí, pero es algo que se extraña.

¿Qué define a un buen profesor?
Que busque conocerte un poco más. Los buenos profesores dan un «plus»: no se conforman con que estés bien, sino que alcances más. Si te equivocabas y había una sanción,te hacían que la
vieras como una oportunidad para seguir adelante y formarte mejor. En cuanto a las asesorías, necesitabas abrirte. Cuando llegan los problemas o las inquietudes,los buenos asesores están ahí para ayudarte, o simplemente para escucharte de verdad. Gracias a que muchos creyeron en mí, pasé los tres años y los viví muy bien.

¿Cómo coordinador de reciente ingreso, cómo ves a estos jóvenes?
Traen mucha energía, también la expectativa de que se trata quizá de un sistema complicado por los exámenes, las faltas, el reglamento que hay que cumplir… Los veo con muchas aspiraciones y metas altas. Provoca alegría y motivación que tengas que ayudarle a alguien para que alcance su mayor capacidad.

Buscan también encontrarse a sí mismos. Están bombardeados de mucha información, tecnología; están tan acelerados que no se han preguntado quiénes son, de qué y para qué están hechos. Para mí es como un arte de la fragilidad: ir descubriéndote, qué te cuesta más y pensar que eso que te cuesta es lo que te distinguirá y lo que te llevará a ser más grande, lo que te ayudará a alcanzar lo que quieres y ayudar a los demás.

Como adolescentes hay que guiarles a vivir la virtud del orden, la prudencia, la caridad, porque son muy bien intencionados, pero nadie les ha ayudado en eso.

¿Qué deseas aportar a la Prepa UP?
Esperanza de un futuro para ellos y los demás. Ayudarles en lo que se pueda a entregarse completamente para que alcancen sus sueños. Verlos felices. Quizá angustiados con exámenes y
demás, pero verlos felices; tal vez no en paz, eso llegará después. Muchas felicidades por estos cincuenta años, otros cincuenta más y más generaciones. Mucho éxito en este año de festejos.