Biól. Enrique Tovar Osorio

Profesor Biól. Enrique Tovar Osorio
Profesor

¿Cómo llegaste a la Prepa?

Llegué a la Prepa en noviembre de 1996 a dar clases de Biología y Química. Al año siguiente me dieron oportunidad de llevar el control de los laboratorios y seguí dando clases de Biología, pero además me invitaron a dar el curso de Biología de área dos que, a la fecha, sigo impartiendo.

La historia de cómo llegué aquí es bastante curiosa. Un día fui con mi papá a desayunar con un amigo suyo que trabajaba en la UP. Al contarle que yo era biólogo y daba clases, me pidió que dejara ahí mi currículo. Me dijeron que me hablarían, pero pasaron cinco años. Hasta 1996 me entrevistaron; fui un martes y al lunes siguiente ya estaba trabajando.

Me llamó la atención el trato entre los profesores. Era muy amigable. Para 1997, ya me sentía un poco más en casa. En nuestra sala de profesores, que sigue siendo pequeña, se siente la magia porque todos te ayudan. Posteriormente me fueron invitando a todos los cursos de formación que ofrecen. Me involucré y todo me gustó mucho. Fue cuando decidí que mis hijos debían estudiar aquí.

Se trata de un lugar privilegiado que ayuda a los papás a terminar de formar a sus hijos, de encauzarlos y ser hombres de bien. De ahí que mis expectativas, que eran solo llegar, dar clases e irme, eran sumamente cortas y se vieron rebasadas.

Además, el plus que ofrece la Prepa es la forma en que el profesor interactúa con el alumno. Nuestro alumno no es una boleta: tiene un nombre y se la ayuda personalmente. La Prepa te va contagiando. La fuerza y cohesión entre los profesores, la hacemos patente a los alumnos y ellos lo sienten, lo viven. Cada vez que puedo recomendar la Prepa entre la gente que conozco, para que sus hijos vengan a estudiar aquí, sé que recomiendo un buen lugar.

¿Cuál es el papel de un profesor de la prepaUP?

Primero es un reto y una responsabilidad, porque por un lado las familias nos están apostando a nosotros para esa formación académica e integral. Obviamente es una estafeta que te entregan y que finalmente, después de tres años, la regresas a la familia, diciendo: «Misión cumplida. Aquí está lo que hice y lo que hicimos como escuela para formar a su hijo integral y académicamente, para que su hijo llegue a la universidad muy bien preparado y muy bien formado». Es decir, recibimos responsabilidades, familias. A veces no hay noticias buenas por calificaciones, o por algún mal comportamiento de los alumnos, pero es parte de su crecimiento.

Terminando los tres años y haciendo una valoración por cada alumno, vemos que es muy valioso lo que estamos formando.

¿Qué sigue para la Prepa?

A mí la Prepa UP me ha dado formación, muchas alegrías, me ha ayudado a consolidar a mi familia. A la Prepa UP le deseo no solamente cincuenta, sino otros cincuenta o ciento cincuenta años más. Es una institución que se lo merece; está la gente que debe de estar y su establecimiento permite formar no solamente alumnos, sino personas de bien. ¡Felicidades Prepa!